Amarun puente-conexión,
pido licencia para respirar contigo sanación.
Amarun sembrado en la tierra,
esta noche de luna llena,
déjame reposar sobre tu vientre de piedra.
Amarun guardíán,
permíteme beber el agua que hay en tu cima,
para que mi palabra vuele alto
y viaje protegida.
Amarun padre,
tú que dispusiste un lugar para la tribu,
aleja mis pasos del olvido.
Y haz que nunca me sienta perdido.
Amarun generoso,
recibe mis ofrendas,
ruego que nuestras cosechas
nuevamente sean buenas.
Amarun puente-conexión,
no dejes entrar la ambición.
Que los que vengan al Valle de Sibundoy,
traigan vida y no destrucción.
Gracias, taita Amarun,
y que tu fuego ilumine siempre
el corazón de mis hermanos.
*Amarun: serpiente en lengua inga. La forma de la serpiente se encuentra grabada en diferentes piedras y lugares del Valle de Sibundoy.
lunes, 16 de enero de 2017
miércoles, 21 de diciembre de 2016
Biografía
Pedro
Hernán Ortiz Narváez Es un poeta originario
del Valle de Sibundoy, Putumayo, Colombia. Cursó estudios en la Facultad de
Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Nariño. Es fundador del
Festival de Literatura de Putumayo.
Ha
sido invitado al 27 Festival Internacional de Poesía de Medellín, al Recital Internacional
de Poesía desde el Sur y al II Encuentro Internacional de Escritores Facatativá
2013. En marzo de 2015 recorrió varias ciudades del país
presentado su libro “Samai”.
Como
promotor de lectura y escritura ha trabajado con los niños y niñas de la zona
rural de su departamento, produciendo una cartilla de cuentos titulada Vientos
de Paz y un Cd que recopila éstas historias narradas en la voz de sus autores y
ambientadas con música de la región.
El 30
de noviembre de 2016 fue reconocido por la Revista Correo del Sur como el poeta
más destacado del Sur-occidente colombiano.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Poema de vida
Pasar de un día tormentoso,
a una noche despejada;
pasar de tener muchas penas,
a tener muchas estrellas.
Pasar de estar solo,
a sentirse parte de la tierra,
a sentirse parte de la existencia.
Pasar de ver dos aviones fugaces,
a ver una estrellas fugaz.
Pasar de estar quieto, a querer volar.
Pasar de estar callado,
a levantar la voz,
para desear que el hombre,
no sea un animal que depreda:
sino un ser que construya,
con su vida, un poema.
viernes, 14 de octubre de 2016
LUCIÉRNAGAS
Hoy no sonaron las flautas.
Al tambor le creció una flor en la barriga.
El maíz se quedó en la ceniza.
¿Quién hará el mote?
¿Quién hará la chicha?
¿Quién le robó a la niña la sonrisa?
Al tambor le creció una flor en la barriga.
El maíz se quedó en la ceniza.
¿Quién hará el mote?
¿Quién hará la chicha?
¿Quién le robó a la niña la sonrisa?
Dicen que el campo era una dicha;
hacer estallar las semillas,
ceder el paso a las hormigas,
compartir la comida, la lluvia, la minga.
¿En qué manos la tierra,
y en dónde están los que se enamoraron de ella?
hacer estallar las semillas,
ceder el paso a las hormigas,
compartir la comida, la lluvia, la minga.
¿En qué manos la tierra,
y en dónde están los que se enamoraron de ella?
¿Estarán, tal vez, meciendo a Dios en sus espaldas?,
¿o cambiado sus flechas por alas?,
¿o llenando sus pulmones del aliento universal
que sanará al pueblo de su mal?
¿Volverán envueltos en una tormenta?,
como en aquella vieja leyenda.
¿Vendrán pronto a iluminar lo que dejaron?
Como luciérnagas que se anuncian en la noche inmensa.
Llenos de fuerza y pureza,
como una luna nueva.
Como el nacimiento del río Putumayo.
Como un cielo claro
herido por el vuelo de un guacamayo.
¿o cambiado sus flechas por alas?,
¿o llenando sus pulmones del aliento universal
que sanará al pueblo de su mal?
¿Volverán envueltos en una tormenta?,
como en aquella vieja leyenda.
¿Vendrán pronto a iluminar lo que dejaron?
Como luciérnagas que se anuncian en la noche inmensa.
Llenos de fuerza y pureza,
como una luna nueva.
Como el nacimiento del río Putumayo.
Como un cielo claro
herido por el vuelo de un guacamayo.
Los instrumentos siguen donde quedaron,
pero la ausencia no ha sido en vano:
las hormigas y los pueblos se han organizado.
Y el sabio camëntsá ha enseñado:
que seguir las estrellas, es nunca olvidarlos
pero la ausencia no ha sido en vano:
las hormigas y los pueblos se han organizado.
Y el sabio camëntsá ha enseñado:
que seguir las estrellas, es nunca olvidarlos
![]() Fotografía: Las rutas del yagé. |
jueves, 13 de octubre de 2016
Entrevista Canal Trece Pedro Ortiz
El arte poético se lo debo al hecho de respirar en Sibundoy,
al hecho de sentir el sol en estas montañas, de recorrer sus caminos y
compartir con su gente.
sábado, 24 de septiembre de 2016
Paisaje de septiembre
A Sandra y Jaime
Aquella ave, sus lágrimas, su historia de volcanes,
sus palabras, sus deseos de sanarse.
Lo noche de septiembre, el árbol que arde.
El poeta expectante y el músico errante.
Los cantos rituales, las hojas en el aire.
El remedio en los mates, el corazón que late.
Los buenos deseos, la limpieza de los sueños.
Un poco de mareo, el calor de los cuerpos.
La paz en el alma, la fuerza en las alas.
La mirada del que ama, el sonido de una flauta.
La alborada, los perros que ladran.
El desayuno en la montaña y la alegría en la cara.
El retorno al cielo, al verbo, al charango.
Y las gracias a la tierra: por salvarnos.
jueves, 4 de agosto de 2016
Tiempos Modernos
Para
conquistar la montaña,
habría que
ser amigo del agua.
Para posar
las manos sobre la hierba,
antes hay
que caminar sobre las primeras huellas.
Para
escuchar la quena,
se debe
compartir el silencio de la floresta.
Para
descubrir el amor,
hacía falta
respirar en Vichoy.
Húmeda la
tierra, tiene olor a granadilla este poema.
Las manos de
mi abuela aún me peinan,
y las manos
de mi bisabuela aún siembran.
Nuestras
semillas son eternas,
cada uno
viaja con ellas.
Así lo enseñaron
los ancestros,
y aquí nunca
la comida faltó.
Por eso a
Monsanto dijimos No.
Nos enfrentamos
a nosotros mismos con el remedio,
lloramos y
reímos al perder el miedo.
Luego vino
el arte y la paz,
el taita
Domingo pinta la vida y alivia con su aliento,
al amanecer
el inga le canta al universo.
No hay
conflicto con la muerte,
preparados
estamos,
la chagra
está sembrada
y la chicha
fermentada.
Los sueños
crecieron con el maíz,
se aliaron
con los animales
y echaron
raíces con los árboles,
un ave
gigante los arrastró hacia el centro del valle,
fueron
arcoíris y serpiente,
truenos en
septiembre,
lluvia y río
que crece,
bosque que
florece.
Beso que
envuelve,
magia y
misterio,
viento en el
tiempo.
No hay
conflicto con la muerte,
preparados
estamos,
la vida está
sembrada
y la chicha
fermentada.
De nuestro
pecho, lo nuevo.
De nuestra
sangre, la savia,
de nuestros
huesos, las flautas.
De nuestras
palabras el recuerdo,
y de nuestra
lucha, el ejemplo.
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